Palpación de Canales. Historia Wang Ju Yi. Los canales como primera linea defensiva

Actualizado: sep 24


"Una cosa imprescindible de recordar para el terapeuta es que no todos los cambios percibidos son necesariamente relativos a la queja principal del paciente. Este es uno de los aspectos más complicados del diagnóstico de canales. La meta de los seminarios intermedios será entre otras cosas dar indicaciones de cuál sería el significado de algunos cambios específicos a lo largo de cada canal además de tratar el tema de la diferenciación de canales, y de ahí la adecuada selección de canales y puntos para el tratamiento” Las alteraciones Percibidas en el curso de los canales pueden a veces preceder a la aparición de sintomatología alguna y pueden estar anunciando una enfermedad. Pregunta al Dr. Wang Anteriormente mencionaste a aquellos pacientes con sistemas inmunes fuertes o hiper sensibles. Dijiste que estos pacientes pudieran experimentar cambios que pudieran ser percibidos en los canales, incluso antes de que la sintomatología estuviera presente. Éstos tipos de pacientes, ¿Tendrán también una tendencia a mostrar alteraciones más fuertes, mas pronunciadas a lo largo de los meridianos? Dr Wang: No. No, no es el caso que pacientes con un sistema inmunitario fuerte tengan alteraciones más fuertes y más evidentes en el curso de los canales. Cuanto más fuertes o alérgicos sean los pacientes, van a tener en cambio, una tendencia a manifestar de forma clara la enfermedad de los canales. Sus canales son sanos, por lo cual están activamente participando en la respuesta inmunológica. Este tercer tipo de cambio en el canal sirve para poner de manifiesto el rol de los canales en la respuesta inmunologíca del sistema. En otras palabras, en algunos casos los canales tienen esta tendencia casi predictiva en pacientes sanos, uno puede ver que están respondiendo como primera línea de defensa. De hecho, en pacientes débiles con enfermedades crónicas, los cambios que uno puede sentir a lo largo de los canales a medida son más evidentes, especialmente al novato. Esto es porque porque el movimiento fluido en los canales está comprometido seriamente en estos pacientes y por eso se hacen más evidentes los cambios. La palpación es sutil y toma un tiempo acostumbrarse a ella. Hay muchas cosas que pueden ser sentidas cuando empiezas a palpar a lo largo del curso del canal. Algunas cosas que se sienten como inusuales son en realidad bastante normales, y a veces es el más pequeño de los nódulos o el mínimo engrosamiento de la fascia, resulta ser vital. Lo más importante es empezar a palpar todos los pacientes y empezar a buscar patrones comunes.

Palpación en el tren

(Anécdota durante la juventud del Doctor Wang Jú Yi)

Dr. Wang: “Era 1972, en este punto de mi carrera ya estábamos muy ocupados, tratábamos a veces más de 80 pacientes al día con la asistencia de tres enfermeras en un gran hospital en Pekín. La gran cantidad de pacientes que trate en aquella época fue se puede decir el mejor de los maestros. Y en ese punto, ya llevaba 12 años viendo pacientes y acaba de empezar explorar la palpación de canales. Habiendo encontrado las ideas fundamentales y también sus técnicas en varias fuentes clásicas, empecé a ser consciente de que existía una correspondencia entre los cambios que podía sentir a lo largo de los canales y los síntomas que los pacientes describían. Observé que algunos pacientes tenían alteraciones que iban en línea con la sintomatología que estaban padeciendo, mientras que otros no presentaban alteraciones en los canales hasta días o incluso semanas después de que el cuadro se hubiera manifestado. En otras palabras, estaba en el proceso de categorizar los tipos de patrón que estaba observando. Significativa mente, hasta ese momento no me había topado con casos que me mostraran la posibilidad de que los canales pudieran servir como utensilios de predecir enfermedades que todavía no se hubieran manifestado con sintomatología. Fue un viaje de tren en esos últimos caóticos años de la revolución cultural, el que me regaló la clara percepción de que los canales son la primera línea de defensa del cuerpo humano. En aquellos días, grupos de doctores eran enviados por el Departamento de salud a otras provincias para revisar la continua investigación clínica que se venia llevando a cabo. Fui a varios de esos viajes. En 1972, recibí la orden de que tenía que ir con un grupo de doctores a la provincia de Shang Dong para revisar el estudio que se estaba llevando acabo sobre el uso de la acupuntura en el tratamiento de las piedras de vesícula. El gobierno central en Pekín estaba constantemente recibiendo notificaciones que describían estudios donde la medicina china había demostrado poder curar determinada enfermedad, y era nuestro trabajo verificar los resultados de la mejor manera que pudiéramos.Si la investigación resultaba ser prometedora, entonces universidades de más envergadura se plantearían hacer estudios a partir de ahí. En cualquier caso, en este viaje en particular en 1972 viajábamos seis doctores: Tres doctores de medicina occidental y tres doctores de medicina china. Por alguna razón, este viaje había surgido de forma bastante repentina, fuimos avisados de que teníamos que partir la mañana siguiente. Como muchos sabréis, la experiencia de tomar trenes en China puede ser bastante una experiencia bastante caótica. En 1970 lo era incluso màs que hoy en dia. Existían menos coches cama y asientos de segunda que hoy en día, y la mayoría de la gente viajaba en asientos de tercera en bancos de madera y con las ventanas abiertas. A menudo resultaba muy difícil obtener un ticket en litera, que estaban en habitaciones privadas con exactamente cuatro literas por compartimento. Por ser un viaje de última hora, solo fuimos capaces de conseguir dos literas. Entre los doctores del grupo, había dos que eran miembros del Partido Comunista y oficiales del gobierno y naturalmente, obtuvieron dos literas mientras que los cuatro restantes acabamos en los bancos de madera ya mencionados en un vagón donde estábamos hacinados como sardinas con cientos de personas. Yo era joven en aquel entonces, por lo que realmente no me importaba demasiado. Los oficiales eran mayores que nosotros, y en cualquier caso era mejor que fueran ellos los que pudieran viajar acostados. Sin embargo, no todos los doctores con los que estaba yo en el vagón de tercera estaban resignados a nuestro destino, uno de los doctores, era cirujano creo, con un carácter bastante irritable, en está situación en concreto estaba especialmente molesto, y se resistía a rendirse a su fortuna. Empujados por la animadversión de este cirujano, le seguimos hasta el joven que en este caso estaba recogiendo los tickets en nuestro vagón y le preguntamos si era posible que nos cambiara a las literas. El respondió que no podía ayudarnos en absoluto, ya que los tickets que portábamos eran de tercera. Igual de inflexible el cirujano, demandó hablar con el conductor jefe del tren. El hombre se presento al rato, y al verlo el cirujano se abrochó los botones de la camisa y dijo “camarada, estamos en una misión del departamento central de salud, todos somos doctores famosos, necesitamos viajar en asientos mejores que los que hemos recibido. Es un ultraje que doctores de nuestra categoría nos veamos forzados a encaramarnos en asientos como estos”. El espacio siempre era un bien escaso en los trenes de 1970 en China. El conductor le contestó al cirujano “venerables doctores, ustedes deben tener grandes contactos en el departamento de salud, me sorprende que el departamento fuera incapaz de asegurar mejores asientos para ustedes en este tren. Desafortunadamente, si el departamento de salud no puede ayudarles, mucho menos puedo hacerlo yo.” Los conductores de tren en aquellos días eran figuras cierto poder. Tenían el poder de convertir un largo viaje en una experiencia confortable o un verdadero infierno. Dado que en aquellos días la mayoría de los viajes suponían días y días dentro del tren. Después de algo de tiempo sentados en los duros asientos de madera, el cirujano se levantó y se hizo paso hacia el vagón de las literas que estaba detrás nuestro. Después de varios minutos regreso y nuevamente acoso al conductor que se había quedado en nuestro coche tranquilamente aspirando sorbos de té: “Acabo de regresar del coche cama y debo decirle que quedan muchas camas vacías. ¿Cómo es que no puede darnos cuatro literas entonces?¿Que significa todo esto ?”Increpó. Efectivamente para poder entender en qué tipo de situación nos encontramos, hay que entender la cultura de la vida ferroviaria en aquel entonces. Como decía, el conductor del tren era una especie déspota en su reino rodante y no necesitaba necesariamente responder ante nadie.En general, era la política de los conductores conservar la mayor cantidad de literas vacías posibles de manera que el mismo y sus subordinados tuvieran menos cantidad de trabajo de limpieza que hacer al final del turno. Y cualquier cantidad de dinero que pudieran recolectar por vender alguna litera era estrictamente controlado y revertía a la empresa ferroviaria exclusivamente. Por lo que no ganaban absolutamente nada, con dejar que los pasajeros se acomodarán el vagón de literas y lo único que tenían era que limpiar más. Obviamente era mucho más práctico mantener a la jauría encerrada en pocos vagones porque de esa forma al final, tendrían la mitad de trabajo que hacer. Y de hecho, una escena típica de aquella época, era encontrarse de noche al conductor y a su séquito instalados ellos mismos en los compartimentos de literas sorbiendo té, fumando cigarrillos y con sus pies sobre las literas mientras los pasajeros viajaban hacinados tres sobre un banco en los coches regulares. Me sorprendió mucho que a pesar de todo esto, el cirujano no se diera por vencido. Por el contrario, intento una nueva táctica. Como decía, la revolución cultural seguía teniendo una presencia real en nuestras vidas en aquel entonces, las alusiones a la política podía salir a colación en todo tipo de conversaciones. Por eso el cirujano se volvió al hombre y se dirigió a este con un tono algo autoritario pero intentando a su vez infundir un sentimiento de responsabilidad proletaria: “Camarada, somos miembros del departamento de salud del pueblo y estamos en una misión para servir a la gente en las áreas rurales. Tú puedes también ayudar a servir al pueblo, preparando esas habitaciones para nosotros y dejándonos descansar antes de comenzar nuestras arduas tareas dentro del proletariado”. El conductor sorbió poco de té antes de contestar: “Camarada, también yo sirvo al pueblo, no únicamente a ustedes en particular. Y no puedo en ningún caso abrir esas habitaciones para ustedes”. En este punto, otros pasajeros del tren, que no tenía nada mejor que hacer, comenzaron a apiñarse, para poder ver la discusión en primera fila. El cirujano hizo un último intento para escalar el fortín de la indiferencia del conductor y nuevamente denuncio con amargura la manera en que doctores de tanta reputación estaban siendo tratados. La verdad es, que este cirujano era en realidad un doctor de cierta fama. Era uno de los especialistas líder en cirugía del hígado y la vesícula biliar y el responsable de innovaciones en anestesia con acupuntura.Imagínense: Un doctor del hígado, con problemas de mal genio ! En cualquier caso, empezó a darse cuenta que sus demandas eran inútiles y que habían empezado a degradar su propia imagen por lo que retorno al banco donde estábamos nosotros tres tratando de aguantarnos la risa. Sin embargo la insistencia del cirujano había tenido algún que otro efecto, los pasajeros alrededor empezaron ofrecernos espacio para que pudiéramos acomodarnos mejor. Donde antes estábamos cuatro y hacinados en asientos diseñados para dos personas, ahora cada uno de nosotros disponía de un banco entero. Nuevamente es importante entender algo sobre aquel tiempo en china, de manera que se pueda entender porque sucedía esto. En aquel entonces, era muy complicado para el ciudadano medio tener cuidado médico de calidad, lo mejor que la mayoría de la gente podía aspirar era a unos minutos al lado de aquellos médicos de medicina general sobre-saturados en los pocos hospitales públicos que existían. En la siguiente década gran cantidad de nuevos hospitales serían construidos y muchos nuevos doctores entrenados, para hacer frente a esta gran necesidad, pero todavía en los años 70 existían grandes limitaciones en lo que se refiere a Seguridad Social, especialmente por el caos creado por la propia revolución cultural. En cualquier caso, la generosidad de nuestros amigos pasajeros no llegaría sin un precio, después de proveernos con el confort de sus propios asientos, muchos pasajeros empezaron arremolinarse alrededor nuestro pidiendo consejo médico en una infinita lista de dolencias. En realidad no teniamos nada mejor que hacer y realmente nos vimos obligados por sus demandas. El te fue retirado de las mesas, así como las cáscaras de semillas de girasol y nos pusimos manos a la obra inmediatamente, mientras los bosques de colón gris-marrón del norte de China pasaban por las ventanas tras nuestras cabezas. Comenzamos a prescribir fórmulas que los pacientes comprarían en sus respectivas localidades. Algunos los tratamos con pequeñas bolitas en los puntos reflejos del oído, y llevamos a cabo tratamientos completos de acupuntura en otros pacientes mientras estos permanecían sentados en sus asientos. Después de una hora o más, la voz se corrió a largo del tren y pasajeros de coches vecinos hicieron su camino hasta nuestra clínica móvil. Otros pasajeros, contagiados del espíritu del momento se transformaron en enfermeras improvisadas ayudando a manejar al gentío mientras mantenían el área de tratamiento libre. No estábamos cobrando nada en absoluto, pero la verdad nos lo estamos pasando bastante bien. En un punto, se abarrotó tanto nuestro vagón que el movimiento a través del pasillo se detuvo por completo. Esto irrito el chico que estaba a cargo de pasar el carro de la comida y el agua caliente de un vagón a otro. Este se quedó parado en la puerta mirándonos con cierto malhumor. Podíamos escucharle murmurando a aquellos que le rodeaban, “Estos doctores famosos que se creerán!!!, a mi me parece que solo están estorbando el paso!”...Estábamos tan ocupados, que el pobre hombre se había tenido que quedar allí parado quejándose. En ese tiempo yo ya estaba practicaba la Palpación de canales y lo cual apliqué a todos los pacientes con los que me topé en ese tren. Empezaba a palpar incluso antes de preguntar al paciente por su dolencia. En realidad me lo estába pasando muy bien, tratando de intuir cuál era la dolencia que aquejaba a cada uno de los pasajeros que me tocaba tratar a través de la naturaleza las alteraciones encontradas el curso de los canales. El hombre joven que se quejaba por no poder realizar su trabajo, dio un paso al frente y dijo “Muy bien doctores famosos ! Darme turno a mi para diagnosticarme, a ver si es que tengo algo mal!. Y se sentó justo delante de un doctor joven que había estudiado palpación de canales conmigo en Pekín. Sabiendo que el empleado del tren había sido tan crítico en esas últimas horas, el joven Doctor se aplicó mucho en palpar a consciencia cada uno de los meridianos. Al palpar el canal de Intestino grueso ,encontró un área muy sensible alrededor del 10 IG y otro alrededor del 37E. Después, incluso chequeo los puntos correspondientes en las zonas reflejas de la oreja y encontró mucha sensibilidad en la zona de intestino grueso tambien. El Joven doctor le comento entonces con una sonrisa, “¿tienes dolor verdad?” El hombre meneó su cabeza y dijo “no”. El doctor sin perder la confianza volvio a preguntar “¿Entonces tienes quizás algunos problemas digestivos como hinchazón mucho gas al comer?”.Nuevamente el hombre nego con su cabeza y afirmo “no”. El doctor entonces se rasco la cabeza y volvió a tocar el punto muy sensible en el brazo del hombre. Oh, oh ! Dijo el empleado del tren, “estás presionando muy fuerte! ."No, en absoluto” dijo el joven doctor. “ Solo estoy tocando ligeramente el área. Y mira, si presiono aquí no duele para nada.“ El empleado del tren, convino que las zonas de alrededor no dolían ni por asomo lo mismo que la zona sensible. El joven doctor volvio a insistir “¿entonces es posible que tengas estreñimiento heces secas, o quizás hemorroides? ¿verdad ?”.Nuevamente el hombre dijo rotundamente que no, y a continuación continuó su discurso, “Veis lo que os decía, están aquí sentados y jugando con la mente de todos nosotros, con esta estúpida palpación de canales”.Este rollo no funciona en absoluto, para ser más exacto podría comer rocas y me sentiría fantástico, mi digestión es excepcional. En este punto, el joven doctor se dió la vuelta y me pregunto “¿doctor Wang tiene un momento para venir aquí y mirar a este paciente ?¿A ver si usted también percibe lo mismo que yo en el Yang Ming ? Me dirigí al lugar donde el joven doctor y el empleado del tren se sentaban, rodeados de todos los ojos curiosos de aquellos que no estaban tratandose. Al palpar los canales del joven, efectivamente percibí las mismas alteraciones que mi colega. De hecho, el área alrededor del 10 IG era particularmente inusual. Había un área tan grande como una moneda que estaba muy dura y caliente a la palpación, y había otro nódulo bastante duro a la altura 37E.No sé exactamente cuál es la razón pero me encontré diciéndole al hombre joven “Bien, tú ya sabes que a veces habrán cambios en el canal sin ningún tipo de síntomas en el caso de la enfermedad que a entrado en los canales no se haya desarrollado. Es probable que la sintomatología no se haya desarrollado y que lo haga en los próximos días”.El hombre gesticuló incrédulo, era evidente que no estaba satisfecho con la respuesta, por lo qué añadí “ A veces, en algunos casos, cuando una persona està sana como usted, puede tener alteraciones en los canales y no padecer jamás una enfermedad porque su cuerpo se las apaña para mantener la enfermedad raya”.Por la forma en que me miro, entendí que pensaba que le estaba tomando el pelo o simplemente justificándome. En fin que podía hacer, el hombre se sentía bien y nosotros le habíamos dicho todo lo que sabíamos. A continuación abandonó el vagón murmurando nuevamente que estamos malgastando el tiempo de la gente. El resto de los pacientes del coche, muchos de los cuales ya habían sido tratados, continuaron arremolinando se alrededor nuestro para obtener consejo médico. En ese momento pensé que aquel era uno de sus casos que no puedes entender claramente y lo di por perdido supongo. Algunas horas más tarde, mientras nosotros seguiamos tratando pacientes en nuestra clínica rodante, el hombre joven vino corriendo a nuestro vagón diciendo “increíble, estos doctores son increíbles!!Llevo la última media hora encerrado en el cuarto de baño con una intensa diarrea! Nadie nunca me ha acertado algo de esta manera, es bastante increíble que usted supiera que algo estaba mal con mis intestinos incluso antes de que tuviera ningún síntoma!”. El hombre se sentó al lado nuestro por lo que tuvimos la oportunidad de palparle el canal de Intestino grueso otra vez. Esta vez, el nódulo en en su brazo no era tan grande y reconoció que era menos sensible.. Tocaba ya tiempo para una parada y comer el almuerzo y mientras esperábamos en fila para poder recibir una caja de arroz y vegetales, el conductor del tren se abrió paso hasta nosotros. Su actitud había cambiado por completo y ahora era todo sonrisas. “He visto hoy su clínica en el vagón y me ha sorprendido muchísimo que le diagnóstico de mi empleado incluso antes sin que ni siquiera estuviera enfermo! Por lo visto tenemos cuatro literas en el vagón de coche cama para que los doctores puedan descansar. Incluso les diré más, si alguna vez se encuentran en la misma situación, por favor llámenme, este es el teléfono de mi oficina” fuimos escoltados a nuestras habitaciones que estaban limpias y en perfecto silencio, y el almuerzo fue servido allí mismo. Conservamos el número del conductor y él se las arregló para que tuviéramos literas en nuestro viaje de regreso desde Shang Dong también. Conserve el contacto con el conductor del tren y el me ayudado en varias ocasiones a lo largo de los años con los tickets de tren. Con esta historia lo único que quiero que recuerden es que hay veces que uno va a encontrar alteraciones palpables lo largo del curso de un canal incluso antes de que la enfermedad se haya manifestado. Aunque, sea bastante raro de encontrar, hay algunos pacientes que tendrán significativas alteraciones a lo largo los canales y sin embargo ningún tipo de manifestación sintomatologica en absoluto. Nuevamente, los pacientes que tienen una alteración significativa (especialmente dolor y sensibilidad) a lo largo de los canales sin ningún tipo de manifestación o enfermedad normalmente son pacientes jóvenes o aquellos con un sistema inmunitario muy sensible. Wang Ju-yi

Formación Nexus China Dao Zhen

Aplicacion de la teoria de Canales de Wang Ju Yi

24,25 Nov 2018 primer Seminario

Màs Información:

https://www.nexuschina.net/wang-ju-yi