Alcanzar el Dao de Laozi segun Yu Yong Nian


Como sabemos el Dao De Jing tiene muchas interpretaciones posibles.

Su ambigüedad da pie a la interpretación, incluso a la especulación a veces. En cualquier caso, no se puede decir que ninguna de las interpretaciones sea errónea sino más bien al contrario, cada una de las interpretaciones revela una aproximación diferente al texto. A este respecto Yu Yong Nian quiere aportar lo que podemos llamar una aproximación hecha desde la fuerza interna, desde una nueva consciencia que ha despertado en él después de más 50 años de práctica interna. El maestro sonríe cuando alega que la mayoría de las interpretaciones de clásicos como el Dao De Jing están hechas por eruditos del estudio que ofrecen una aproximación intelectual al texto lo cual está muy bien, siempre y cuando no se pierdan de vista interpretaciones hechas desde la consciencia del ser que no es mental sino fruto de la integración de cuerpo y mente o lo que Yu Yong Nian llama wu.

La definición del Dao 道

Para el maestro Yu el Dao o “la ley natural” es en un principio una idea, una interpretación que nace en el hombre fruto de observar la naturaleza y asumir como universal lo observado, o sea, es también aplicable a sí mismo. Aunque no siempre fuera así, como dice Thomas Cleary en su introducción al Wen Tzu:

“En la remota antigüedad las verdaderas personas respiraban yin y yang, y todos los seres vivientes admiraban su virtud, armonizando así de manera pacífica. En aquellos tiempos el liderazgo estaba escondido, lo cual creaba de manera espontánea una simplicidad pura. La simplicidad pura no se había perdido todavía de manera que multitud de seres estaban muy sosegados.”

En aquel entonces seguramente los seres humanos encarnaban la ley natural que era un sentir interno natural, no una idea. A medida que el hombre fue perdiendo ese sentir en lo que el propio Cleary llama “La caída de la Humanidad” el Dao fue relegado a ser una idea, unas palabras en boca de Lao Zi que nos recuerdan que podemos volver a esa simplicidad prístina.

Esta ley, este recuerdo, tiene como vocación manifestarse, materializarse, en el caso del hombre, encarnarse. El proceso al que nos estamos refiriendo va de lo abstracto a lo concreto, de la idea a la sustancia, de la mente a la manifestación física. Es cierto que esta manera de entender el Dao no es la más habitual por lo que vamos a intentar explicarla:

• Dao De Jing 1:

“道可道 非常道, 名可名非常名” “Dao ke Dao fei chang Dao, Ming ke Ming fei chang Ming”

“El Dao que puede ser expresado no es el Dao verdadero; el nombre que puede ser expresado, no es el nombre verdadero.”

Esta sería una interpretación habitual de las palabras de Lao Zi, una visión donde se dice que existe un Dao verdadero y otro que no lo es. En realidad la expresión china “fei chang” tiene más de una interpretación: la primera sería una negación “no es el Dao”, otra sería “feichang” o sea “extraordinario”, lo cual transformaría el significado dejándonos con un Dao que puede ser expresado y un Dao extraordinario, o dicho de otra forma dos estadios: el primero como una idea de la ley natural y el segundo un Dao (manifestado) que está trascendiendo la materia y que rezuma (el wu).

En lo que respecta a si el Dao puede o no expresarse con palabras creemos que en último término Lao Zi no pretende reflejar un conflicto sino dos fases de un proceso. Lo cierto es que la herencia de Lao Zi son “palabras” a mi manera de ver de gran ayuda para atisbar ese Dao extraordinario, esa materia trascendente que los sentidos no perciben con claridad y que las palabras no alcanzan a expresar.

La palabra Dao道 en chino coloquial tiene variedad de significados: dirección, vía, camino, principio, verdad, razón y también decir, hablar, conversar. Lo cual pone en contradicción en cierta manera que el Dao no se manifiesta a través del lenguaje. Vamos a ilustrar un poco más esta posición: Dao De Jing cap. 35, 41, 70:

• “道之出口视之不足见用之不足既。”

“El Dao cuando sale por la boca, la vista no lo percibe, sin embargo, su utilidad no tiene límites.”

• “上士闻道,勤而行之;中士闻道,若存若亡;下士闻道,大笑之,不笑不足。”

“El hombre superior cuando escucha el Dao lo sigue; el hombre medio lo sigue a veces y lo olvida por momentos; el hombre inferior cuando escucha el Dao se ríe a carcajadas, si no se riera, no sería el Dao.”

• “吾言甚易知,甚易行。天下莫能知,莫能行。言有宗,事有君。夫唯无知,是以不我知。知我者希,则我者贵。是以圣人被褐而怀玉。”

“Es muy fácil comprender mis palabras y muy fácil ponerlas en práctica. Pero nadie en el mundo consigue comprenderlas, ni nadie las lleva a la práctica. Mis palabras tienen un origen, mis actos siguen un modelo.”

Estos tres capítulos del Dao De Jing apoyan la visión de que el Dao pueda trasmitirse a través del lenguaje. Además sugieren ese Dao como verdad o representación abstracta de la ley de la naturaleza.

Dao: de idea abstracta a realidad concreta: proceso de materialización

• El proceso por el cual la “idea de virtud original” se materializa lo ilustra el capítulo 51 del Dao De Jing:

“道生之,德畜之,物形之,势成之。”

“El Dao engendra, la virtud nutre, la sustancia moldea y la postura pulimenta.”

Estas palabras desde el ángulo de la práctica explican cómo se materializa la ley natural, en un proceso en que la idea es la semilla, la virtud es la perseverancia o sea “abrazar la unidad sin desfallecer” de esa manera la idea empieza a tomar cuerpo, comienza a ser sustancia hasta que es algo material. Estaríamos hablando del proceso de materialización o de coagulación. La práctica Zhang Zhuang materializa y disuelve. Materialización y desmaterialización simultáneas; así el hombre se convierte en intermediario entre cielo-tierra, mente-cuerpo, tiempo–espacio; se convierte en un canal entre ambas energías. Estamos describiendo el proceso por el cual la idea se materializa, esto sería lo que Yu llama “Dao ke dao”, el Dao ordinario, la representación ideal y cómo toma forma. Una vez que el Dao toma forma física y deja de ser una idea, es algo concreto: en el caso del hombre sería su cuerpo. La confusión nace porque se utiliza una palabra para definir dos estadios diferentes.

Del Dao 道 al Wu Wei 无为

• Dao De Jing 48:

“为学日益,为道日损。损之又损, 以至于无为。”

“La vía del estudio incrementa cada día su conocimiento. En la vía del Dao el conocimiento disminuye cada día. Disminuye una y otra vez hasta la no acción.”

La interpretación tradicional propone que la vía del estudio y la vía del Dao pudieran ser opuestas (la primera conduciría a la erudición y al recargamiento y la segunda a la simplicidad original). Sin embargo, Yu Yong Nian no observa aquí contradicción entre las dos vías y propone una visión integradora de las dos:

“La vía del estudio (mental) consiste cada día en aumentar. La vía del cuerpo (Dao) consiste en disminuir, disminuimos más y más hasta llegar a la no acción (wu wei).”

En la primera interpretación el estudio y el Dao se proponen como opuestos, lo cual es lógico conscientes de la histórica competencia entre taoísmo y confucianismo pero, por otro lado, poco probable porque esta competencia es ciertamente posterior a la vida del propio autor del texto. Lao Zi era bibliotecario de la corte y sería extraño que desestimara la vía del estudio. Es más probable que el autor estuviera definiendo ambas vías sin excluir ninguna de ellas. La vía del estudio consiste en cada día aumentar referencias, cuantas más referencias mentales, más rico el conocimiento. En la vía del cuerpo , del entrenamiento, se trata de disolver, de perder, haciendo referencia al principio solve (solve et coagula) de alquimia tradicional europea: resolver los coágulos hasta que el flujo de sangre-energía se restablece de manera que volvemos a la sencillez original donde la energía mental y la corporal están en equilibrio. Partiendo de esta premisa Yu Yong Nian explica el proceso de cómo Zhan Zhuang nos lleva al wu wei. Pero llegamos a la “no acción” no por una transformación que sucede en el plano mental sino por una trasformación que sucede en el plano físico:

Es, sin duda, quien ha perdido la virtud del camino, o sea, la salud (quien actúa como termómetro de lo cerca o lejos que estamos de él), el que necesita retornar a él. Esta es la primera premisa, consciencia de que se ha perdido, y segunda, disponibilidad. La disponibilidad de tiempo y energía para sanarse es lo que hace que empecemos a escuchar a nuestro cuerpo, aunque, por supuesto, hay quien no quiere escuchar por sí mismo y va a consultar a un especialista.

Esta vía es diferente, se trata de un contacto directo con el problema sin intermediarios. Zhan Zhuang es en primera instancia “el arte de escuchar”. La virtud (6) será la perseverancia en la escucha en la que pasaremos por las siguientes fases. De la ausencia de manifestaciones físicas (2) a la aparición de ellas. (3). Las manifestaciones físicas (hormigueo, entumecimiento, hinchazón, calor, vibración…) evolucionan paulatinamente hasta el dolor (4), que es la manifestación de haber llegado al coágulo, al obstáculo en el libre fluir de sangre-energía. Progresivamente la consciencia hace que el coágulo se disuelva hasta la desaparición por completo de la sensación física (5). Esto indica que hemos completado un nivel de práctica. Lo que el maestro Yu Yong Nian sugiere es que el ajuste del ángulo de flexión es un instrumento muy útil por el cual podemos ir buscando esos coágulos de enfermedad que se manifiestan en último término como dolor, en un ciclo sin fin en el que cada vez estamos más cerca del wu wei. Este tipo de práctica es la que el maestro Yu llama Ejercicios voluntarios de primer tipo que nos devuelven la salud al mismo tiempo que nos hacen más conscientes del origen de nuestra fuerza vital.

Cambiar la dirección de los ojos

“抱一无离以观其妙。饱一独立不开以观其缴。”

“Abrazando el uno, inmutables, en nuestro puesto, vemos los misterios. Abrazando el uno, de pie, sin hacer cambios, entendemos su comportamiento.” YYN

“Abrazar el uno” es mente y cuerpo juntos; el cuerpo se convierte en el objeto de nuestra mirada. Nuestra atención no está totalmente proyectada hacia afuera. Cuando observamos nuestro cuerpo por primera vez es posible que no suceda nada y que nos aburramos. Pero si perseveramos, empiezan a suceder pequeños cambios al principio y cada vez más y más cambios hasta que en esa transformación caótica comienza a aparecer cierto orden. Las sensaciones físicas de hormigueo, entumecimiento, hinchazón y dolor son parte de ese patrón de transformación. Estas sensaciones en la medida que evolucionan y desaparecen en el interior de nuestro cuerpo, abren paso a un nuevo fenómeno que sucede en el exterior: el wu o la sensación de fuerza interna. Desde la perspectiva de la medicina china es una manifestación del fenómeno de inter-transformación yin-yang. La mente yang fecunda el cuerpo yin (dedicando tiempo a observarlo). El yin fecundando genera más y más energía (yang) que se transforma siguiendo las fases Jing-Qi-Shen hasta desarrollar la fuerza espiritual o como Yu lo llama wu.

La sensación sustancial surge, primero, de manera aislada y progresivamente a través de los Ejercicios voluntarios de segundo tipo se van reunificando las diferentes partes de nuestro cuerpo hasta formar una unidad energética o Hunyuan. Una vez completado esto empiezan los ejercicios para conectar ese wu con el wu exterior de los objetos que nos rodean.

Los Ejercicios voluntarios de segundo tipo solo debieran ser practicados cuando la salud de uno está totalmente recuperada.

用者弱转强"El que utiliza el Dao transforma la debilidad en fortaleza". → 强者道生物 El fuerte retorna al Dao. El Dao genera Wu

Implican el comienzo de la vía marcial pero definitivamente no es una vía que implique violencia; por eso podrá enfrentar el enemigo más terrible con una sonrisa en la cara señal de que en su recuperación se desprendió de algo que en último término era la causa de su enfermedad: el miedo al cambio, ¿quién sabe? Quizás por haber experimentado de cerca que el cambio es lo único que es realmente inmutable.

• Dao De Jing 50

“出生入死,生之徒,十有三;死之徒,十有三;人之生,动之于死地,亦十有三。夫何故?以其生生之厚。盖闻善摄生者,陆行不遇兕虎,入军不被甲兵。兕无所投其角,虎无所措其爪,兵无所容其刃。夫何故?以其无死地。”

“Vivir es llegar y morir es retornar. Tres de cada diez hombres caminan hacia la vida. Tres de cada diez caminan hacia la muerte. También tres de cada diez mueren en el ansia de vivir. Sin embargo, he oído decir que quien sabe cuidarse viaja sin temor al rinoceronte ni al tigre y va desarmado al combate. El rinoceronte no encuentra donde hincarle el cuerno, ni el tigre donde clavarle su garra, ni el arma donde hundir su filo. ¿Por qué? Porque en él nada puede morir.“

Karim Nimri

Zhan zhuang el arte de nutrir la vida